ENVÍO GRATIS A ESPAÑA en pedidos superiores a 20 €

Oscar Niemeyer, la sensualidad de Brasil materializada en arquitectura

Oscar Niemeyer nació en Río de Janeiro en 1907 y acaba de morir en su ciudad natal a los 104 años de edad. Con una de las trayectorias más longevas de la arquitectura moderna —70 años de profesión—, nos deja uno de maestros de la arquitectura mundial y una referencia ineludible de la arquitectura brasileña. Brasil ha rendido honores de Estado al constructor de su capital y a quien probablemente fue su mejor arquitecto del siglo XX.



Fotografía de Alan Weintraub incluida en Oscar Niemeyer. Casas (Alan Hess, Editorial Gustavo Gili, 2012).

Niemeyer comenzó su carrera de la mano de Lúcio Costa y Le Corbusier en el Ministerio de Educación y Salud (Río de Janeiro, 1936-1943), y de inmediato sus primeras obras añadieron al movimiento moderno canónico la sensualidad de la curva presente en “las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida”. En este sentido, la colaboración con el jardinero y paisajista Roberto Burle Marx fue determinante en diversas obras en las que colaboraron juntos, como el Pabellón de Brasil en la Exposición Universal de Nueva York (1939).

Entre sus obras más importantes se encuentran el casino de Pampulha (1940-1942), el edificio Copan (São Paulo, 1950), Los diversos edificios del parque de Ibirapuéra en São Paulo, la casa das Canoas (Río de Janeiro, 1953), el Museu de Arte Contemporânea (Niteroi, 1991) o los diversos edificios públicos de Brasilia, como el Palacio de la Alvorada, el Tribunal Supremo, la Catedral metropolitana, o el Congreso Nacional. El empuje que Niemeyer supo dar al movimiento moderno de posguerra en su vertiente tropical desencorsetó a la rígida arquitectura europea, integrando en sus formas libres la sensualidad del trópico y, sin duda, una especial sensibilidad por la forma escultórica lejana al dogmatismo de ciertas arquitecturas europeas.

Deja un comentario