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Atrévete con el cuaderno de dibujo

El compañero de viaje del urban sketcher

Felix Scheinberger

17 x 24 cm
160 páginas
ISBN: 9788425229619
Rústica
2016

2 comentarios

2 valoraciones
Índice
 
Prólogo
¿Por qué un cuaderno de dibujo?
 
El cuaderno de dibujo
¿Qué tipo cuaderno de dibujo?
El formato apropiado
 
Un cuaderno con carácter 
El principio…, la página 17 es la mejor
Protege tu cuaderno de dibujo
Se permiten comentarios
Tu diario
Adquiere libertad dibujando         mamarrachadas
Dibujar bien y dibujar mal
 
Herramientas
Rotuladores, plumas, rotuladores de pluma fina
La tinta de sepia
Los lápices de colores
El bolígrafo
... y, por supuesto, los lápices
Las otras herramientas: desde el rotulador de dibujo hasta los rotuladores con purpurina
Las acuarelas
El collage
 
La idea y la expresión
Insustituibles: la idea y la expresión
Dibujar a ciegas
El trazo como espejo
¡Bienvenidos los errores!
Dibuja lo que sientes
Los dibujos no son fotos
Cuatro trazos son suficientes, la fantasía completará el resto
Dibujar lo que no está ahí
 
Principios básicos
Planos
El encuadre es un tema que hay que analizar en detalle
El peso y el equilibrio
Un poco de todo
La perspectiva
El espacio y la perspectiva
Los paisajes
La naturaleza
El paisaje y el tiempo
Colorear los paisajes
Dibujar y colorear paisajes con tinta
La luz y la sombra
La sombra y la luz
 
Los seres humanos
El ser humano no es un objeto
Los amigos
Los transeúntes
En el espacio público
Jugar al escondite
La iconoclasia
El retrato y las caricaturas
El desnudo y las proporciones
 
Los animales
¡No paran de moverse!
 
La arquitectura 
Lugares nuevos y viejos
De castillos y gigantescos adefesios hoteleros
Dibujar la arquitectura
 
El lugar adecuado
Internarse...
Lugares buenos y malos
La elección del lugar de trabajo
Incluye coches en tus dibujos
Los coches envejecen los dibujos
Añadidos
Las cosas
 
De viaje
Otros países, otros puntos de vista
Dibujos de viaje
El dibujante que viaja no es un turista
El dibujo es un lenguaje universal
Sobre el lugar y el momento justos
Los museos no son solo un refugio para días de lluvia
Las vistas panorámicas
Bagatelas y libros de recetas
 
Utilización y reutilización
La realidad no es la realidad
Todo pasa
El procesamiento digital
Los medios digitales
¿Dónde está el cuaderno de dibujo de Leonardo da Vinci?
 
Anexo
Biografía

Texto del prólogo

¿Por qué un cuaderno de dibujo?

Tras la llegada de los medios digitales a todas las áreas de trabajo creativo y artístico, el mundo de los diseñadores, los dibujantes y los ilustradores ha quedado reducido a un espacio muy pequeño: su escritorio. Como resultado, hemos perdido parte del contacto con el mundo exterior. Nos sentamos frente al ordenador y, si queremos dibujar un motivo que no está delante de nuestros ojos, simplemente lo buscamos en Google.

El libro que ahora tienes en tus manos intenta algo diferente. En primer lugar, es un manual para aprender a dibujar y a abocetar en el que se transmiten conceptos básicos y consejos, pero, sobre todo, este libro habla del placer que produce dibujar. Con este libro me gustaría transmitir también que el dibujo es un medio que abre espacios nuevos y más amplios: espacios en el mundo interior y en el exterior. Abre puertas a la imaginación y al conocimiento, y es uno de los pocos ámbitos artísticos en los que se disfruta de los motivos in situ, de primera mano. Al dibujar algo, repensamos la realidad. Dejamos de dedicarnos a procesar imágenes ajenas para salir y mirar el mundo con nuestros propios ojos. De ese modo, el cuaderno de dibujo se convierte en una extensión de la mirada que, a su vez, nos permite ampliar nuestro propio mundo.

Además, el dibujo es algo individual y auténtico. Si nos limitamos a buscar un motivo en Google, nos encontramos con el problema de que todos acabamos utilizando las mismas imágenes y, de este modo, estrechamos nuestra visión del mundo en función del embudo jerárquico que establecen de los buscadores.

En la actualidad asistimos a un importante renacimiento del dibujo, a una demanda de lo real. Las inmensas posibilidades del procesamiento digital de imágenes han socavado la credibilidad de las imágenes, de ahí que el dibujo esté experimentando un nuevo auge, debido a su autenticidad. El artista responde de su dibujo. El “haberlo hecho” y el “haberlo vivido” lo convierten en el propio garante de la autenticidad de su imagen. Paradójicamente, son la subjetividad y la intimidad manifiestas del dibujo las que lo hacen más auténtico que las fotografías o las imágenes de Google. Por eso, el dibujo cobra también mayor relevancia como documento. Y así llegamos al cuaderno de dibujo.

El cuaderno de dibujo es algo muy personal. En él dibujo para mí, no para otros; en él represento mi mundo y mi vida. Me intereso por el mundo en el que vivo mediante un proceso deliberado y prolongado, y no solo durante el tiempo que tardo en hacer una foto. Me relaciono con el mundo. Esta relación se establece también a través de los sentidos: dibujamos a las personas de forma distinta si hay un olor asociado a ellas. Si estamos dibujando un plato de comida, el resultado será diferente si no nos gusta el plato, y dibujamos de forma distinta nuestro perro que cualquier otro animal.

El cuaderno de dibujo es el lugar ideal para plasmar estas impresiones: es un medio personal, humano. Y es ahí donde residen sus ventajas, que lo son para uno mismo, pero también para el arte en sí. Para tener experiencias propias tenemos que salir de casa, y cuando uno sale por la puerta conviene llevarse un cuaderno de dibujo.

Felix Scheinberger

Copyright del texto: sus autores
Copyright de la edición: Editorial Gustavo Gili SL